QUERUBINES




Hay una frase que resume muy bien nuestro proyecto, fue lanzada años atrás por San Juan Pablo II a los miembros del equipo ciclista español "Zor":

El deporte es un medio para crecer física y espiritualmente, para dar sentido a la vida y crecer en valores que nos hagan ser mejores seres humanos: la práctica del deporte en su sentido más noble y auténtico trae siempre a la memoria el ideal de virtudes humanas y cristianas que, no solamente contribuyen a la formación física y psíquica, sino que también inician y estimulan a la fuerza la grandeza moral y espiritual”. 

Nuestro actual papa Francisco también subraya muy bien el porqué de este proyecto:

Los lazos entre la Iglesia y el deporte son una bella realidad que se ha ido consolidando en el tiempo, porque la Comunidad eclesial ve en el deporte un válido instrumento para el crecimiento integral de la persona humana. La práctica del deporte, en efecto, estimula una sana superación de sí mismos y de los propios egoísmos, entrena el espíritu de sacrificio y, si se enfoca correctamente, favorece la lealtad en las relaciones interpersonales, la amistad y el respeto de las reglas“

Asimismo, junto a las reflexiones de San Juan Pablo II y el Papa Francisco, nos ayuda mucho a llevar adelante esta misión tener presente el Evangelio de San Mateo:

En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.”

Mt 25, 40


La Asociación Católica de Maestros fue fundada en el año 1947 con el fin principal de la formación integral y permanente de los maestros facilitando a sus miembros los medios necesarios para que puedan ejercer las responsabilidades propias de su profesión desde una perspectiva humana  y cristiana.

De este fin se derivan un montón de objetivos que siempre envuelven al maestro, a las familias y a los niños. La Asociación siempre ha pretendido ser una ayuda en los tres ámbitos, procurando, facilitando y aunando fuerzas para que maestros, familias y niños se desarrollen en su plenitud.

De estos otros objetivos es de donde surge nuestro Proyecto Deportivo 

“QUERUBINES”

El Señor ha dispuesto un grupo de entrenadores formados y cristianos pertenecientes a la Asociación Católica de Maestros de Valencia (ACMVAL), que ante la tentativa de esta Asociación por promover un deporte para todos y por su interés en “la Iglesia y el hombre como expresión de su amor”, trata de ofertar, a través del deporte, y en concreto, a través del fútbol sala y voleibol, una manera de entretenimiento que permita un desarrollo integral de niños y jóvenes, ya sea desde una perspectiva física propiamente inherente al deporte, hasta partes más profundas como la psíquica y la espiritual.

Un grupo de profesionales que se preocupe por el niño como principal protagonista dentro de la visión de la Iglesia y sosteniéndose en el Amor de Cristo como pilar central de este desarrollo y de esta actividad.

Los motivos específicos que nos impulsan a llevar a cabo este proyecto son los siguiente:

La experiencia como padres y educadores. Hemos visto en el deporte (bien llevado) como una fuente de crecimiento y, por el contrario, puede ser fuente de exclusión y burlas.

Los estudios biológicos que hemos trabajado en la asociación, donde se demuestra que el deporte favorece y estimula el desarrollo integral de los niños abarcando todas las áreas del crecimiento. Además de ser saludable para los niños.

La necesidad de una educación íntegra adecuada a nuestros niños y jóvenes en el ocio y tiempo libre. El deporte es un camino educador y nos llena de esperanza y responsabilidad llevar este proyecto adelante.

Valorar el esfuerzo como fuente para el crecimiento integral de la persona y el trabajo en equipo como fuente de un mayor logro.

Fomentar el juego limpio y establecer las normas que regulen la participación deportiva. No a la violencia.

La imposibilidad de muchos niños de poder acudir al deporte como una guía que configure su vida pordificultades económicas, familiares o de cualquier otro tipo.

OBJETIVOS


GENERALES

Hacer conocer al niño la figura de Jesucristo.

El niño tenga la oportunidad de vivir la fe a través del deporte.

Hacer crecer al niño hacia el logro de las virtudes cardinales (fortaleza, templanza, prudencia y justicia).

Utilizar la pedagogía de la bendición como herramienta de crecimiento integral del niño. Hablar bien al niño. Corregir desde el amor y la bendición.

Participación de todos sin excluir a nadie por grado de habilidad, por grado de sociabilidad, raza, religión o por sexo.

Utilizar la oración como inicio de cada actividad deportiva (entrenamiento, partido, presentación delos equipos, etc.).


ESPECÍFICOS

Hacer al niño presente la importancia de cuidar y respetar el material deportivo y las instalaciones de uso para entrenamientos y partidos.

Obedecer al árbitro en sus decisiones como forma de crecimiento. El que obedece, crece.

Hacer partícipes a todos los entrenadores, padres e interventores del proyecto de todos los acontecimientos, dificultades, aspectos positivos que surgen de la realización de la actividad.

Utilizar ropa adecuada para la práctica deportiva y para un correcto aseo a la hora de realizar actividades físicas.

Fomentar el trabajo en equipo, la generosidad, el compañerismo y el esfuerzo personal y colectivo.

Hacer entender al niño todo aquello que aprende de la actividad deportiva (técnica, táctica, estrategia) y del deporte específico que practica.

Fomentar la puntualidad a los entrenamientos y partidos como aspecto importantísimo que se traslade a su vida diaria. Si no soy puntual tiene una repercusión en el equipo.


COMPLEMENTARIOS

Ofrecer a los maestros de la Asociación (y si hay más interesados) la posibilidad de llevar a sus alumnos a un equipo de fútbol sala donde se les va a acoger, motivar y alentar al crecimiento.

Ayudar a niños y familias con imposibilidades económicas o de cualquier otro tipo a poder realizar una actividad deportiva de calidad.

Acompañar a los niños durante el proceso de la actividad deportiva en su aprendizaje escolar (y formativo) intentando que todo vaya a la par.

Acercar a las familias a la Asociación e iniciar un proceso formativo de acompañamiento con: charlas, clases particulares gratis, logopedas, psicólogos, sacerdotes, etc.